Para bañar un gato, hay que tener paciencia, agua tibia y rapidéz para minimizar el estrés.
Antes de bañar a un gato, hay que cepillarle el pelo para quitar nudos, y si es posible, corta las puntas de las uñas.
Usa agua tibia, no caliente, en un lavabo o bañera y pon una alfombrilla de goma para que no resbale.
Moja al gato desde el cuello hacia atrás, y usa un champú específico para gatos.
Evita agua directa en ojos, nariz y orejas y usa una toalla húmeda para limpiar la cara.
Aclara bien para quitar todo el jabón y seca rápido para que no pase frío.
Háblale suavemente, y si es necesario, utiliza premios antes y después.
Si el gato se estresa demasiado, utiliza productos de limpieza (para gatos) en seco o usa toallitas húmedas en vez de un baño entero.
Gatos de pelo corto o interior necesitan bañarse máximo 1 o 2 veces al año.
Gatos de pelo largo pueden requerir baños cada 1 o 2 meses para que su pelo no se enrede ni se ensucie.
Razas sin pelo requieren baños regulares cada 2 o 4 semanas para eliminar la acumulación de grasa en la piel.
Gatos que salen al exterior, si se ensucian o huelen mal el baño es necesario.
Gatos con problemas de movilidad o ancianos pueden necesitar ayuda mediante baños si ya no pueden asearse solos.
Bañar a un gato más de una vez al mes puede resecar su piel y eliminar sus aceites naturales.
Os dejo un video:
Un saludo.
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